
Un entorno de dehesa, encinares y jardines para disfrutar de la calma del campo salmantino.
Dehesa salmantina
Palacio Carrascalino se encuentra rodeado por el paisaje abierto de la dehesa salmantina, entre encinares, jardines y caminos que invitan a recorrer la finca con calma.
La presencia de los caballos y la tradición ganadera forman parte de la personalidad del lugar y ofrecen escenarios singulares para sesiones fotográficas, recepciones y celebraciones conectadas con el entorno.




Escenarios con carácter
La plaza de toros de la finca data de 1900 y es, por tanto, anterior al Palacio. Su historia recuerda la importancia que tuvo Carrascalino en el mundo taurino salmantino de la época, cuando en la finca se criaban reses de lidia.
Por esta plaza pasaron figuras del toreo como Belmonte, El Gallo y Manolete, dejando un legado ligado a la tradición ganadera y taurina de Salamanca. Hoy, la plaza, la fachada modernista y los jardines de 10.500 m² forman una sucesión de ambientes con personalidad propia dentro de la finca.
Descubrir bodas y eventosLa finca en imágenes










La dehesa viva
La finca forma parte de un paisaje de dehesa abierto y cambiante, donde conviven encinares, pastos y ganadería. Esa relación con el campo es una de las señas de identidad de Palacio Carrascalino y aporta a cada celebración una sensación de amplitud, autenticidad y conexión con el entorno.
Los caminos, las zonas de pasto, la plaza, los caballos y las vistas hacia el Palacio permiten crear recorridos fotográficos muy distintos sin abandonar la propiedad. Desde escenas ecuestres hasta paseos al atardecer, el entorno se convierte en parte de la experiencia.
Más rincones de la finca
Esta selección amplía la visión de la finca con escenas de campo, caballos, ganadería, recorridos junto al Palacio y fotografías de pareja en plena dehesa.







